
Lanzarote es un destino ciclista volcánico y singular, con carreteras que serpentean entre paisajes de lava solidificada y parques naturales protegidos. La isla es sede del famoso Ironman Lanzarote, lo que ha consolidado su reputación como paraíso para ciclistas de resistencia de todo el mundo. Los grouprides en Lanzarote discurren por rutas costeras con vistas al Atlántico y por las subidas al Mirador del Río y Timanfaya. El viento alisio añade un reto extra que convierte cada salida en una experiencia memorable.


















